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INM RD y la EU proveen herramientas para una nueva narrativa en el periodismo de las migraciones

Martes, 30 Julio 2019
En el Taller “Periodismo y migración: Retos y perspectivas en la sociedad dominicana” realizado el 22, 23 y 24 de julio en las provincias de Santo Domingo, Peravia y Santiago respectivamente. República Dominicana, 22, 23 y 24 de julio de 2019.- Como parte del Proyecto de cooperación en la República Dominicana para comunicación y publicidad en temas migratorios, que ejecuta el Instituto Nacional de Migración (INM RD) con el apoyo de la Unión Europea (EU), se realizó el taller “Periodismo y migración: Retos y perspectivas en la sociedad dominicana” con el objetivo de crear espacios de diálogo entre los que publican temas relacionados con la migración y los que producen los insumos que generan dichas publicaciones respecto a la complejidad y la forma en las que estas se abordan. El taller, con una convocatoria nacional, fue llevado a cabo en las provincias de Santo Domingo, Peravia y Santiago, los días 22, 23 y 24 de julio respectivamente. Asimismo, estuvo dirigido a periodistas, comunicadores, locutores, fotógrafos, camarógrafos y estudiantes de comunicación en sus diferentes menciones. Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Gianluca Grippa, embajador de la UE en República Dominicana y la  Dra. Florinda Rojas, directora ejecutiva del INM RD, quien señaló que “Este taller tiene como propósito exponerles la actual narrativa en materia migratoria y proveerles los insumos necesarios para un nuevo discurso con un enfoque de respeto a los derechos humanos de las personas migrantes. A nivel mundial, generalmente es aceptada la necesidad de dar un giro al marco narrativo migratorio, pues el discurso actual está muy arraigado y resulta difícil cambiar las reglas sobre las que este se asienta”. Asimismo, dijo que “se necesitan nuevos debates sobre movilidad, diversidad cultural y sobre las sociedades que integran esa diversidad. Esto implica salirse del enfoque de la migración como problema o hecho evitable. Hay que desarrollar exposiciones alternativas que no sean xenófobas, sino que, por el contrario, se visibilice la dignidad de las personas y sus derechos donde quiera que estos se encuentren”. Por su parte Grippa, añadió que “En particular, los medios de comunicación desempeñan un papel importante en la configuración de las percepciones sobre los migrantes. Por tanto, el profesional de la información tiene la oportunidad de reflejar el sentido positivo de la multiculturalidad”. Este proyecto, del que forma parte estos espacios de aprendizaje, tiene como propósito incidir en los hacedores de opinión pública para el manejo de la cuestión migratoria en los medios de comunicación, responsables de la construcción de la imagen en el proceso de transformación de la percepción del público ante este fenómeno global y sus manifestaciones. El encuentro diseñado y coordinado por la División de Comunicación del INM RD,  contó con la ponencia de expertos internacionales en el periodismo de las migraciones, quienes brindaron una perspectiva más globalizada y nuevas técnicas de comunicación, y expusieron sobre la responsabilidad de quienes comunican para evitar la desinformación en el ejercicio de sus funciones, además, explicaron sobre el poder y el peligro de la imagen en la cobertura de la realidad migratoria. Estos reconocidos peritos fueron Beatriz Marín García, doctora en Desinformación en la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y analista de medios. Ha trabajado como periodista y ha efectuado investigaciones sobre medios de comunicación en Mozambique y Paraguay. Su conferencia trató sobre los factores externos que influyen en la desinformación y como esta se propaga a través de las nuevas plataformas de comunicación. En ese sentido, señaló el compromiso ético de los periodistas en la utilización y tratamiento de los datos y la forma de comunicarlos. En el programa  de aprendizaje también estuvo el fotógrafo Pau Coll, con una veintena de reportajes fotográficos y documentales alrededor del mundo, se ha especializado en temas de prisiones, violencia estructural, rutas migratorias y en la cobertura de situaciones de emergencia humanitaria. Disertó desde su experiencia de más de 15 años, sobre el poder de la imagen en la cobertura sobre las migraciones, la importancia a la independencia periodística, y facilitó nuevas herramientas de sensibilización y educación en la materia. También, en esa misma línea didáctica tuvo su intervención el periodista y fotógrafo César Dezfuli, quien documenta la realidad migratoria en el contexto europeo y sus fronteras de forma independiente desde 2015. Sus trabajos se han publicado en medios como Time Magazine, The Guardian, BBC o El País. Ha recibido reconocimientos como el Premio Taylor Wessing Portrait Prize o el Picture of the Year International (POYI). Dezfuli planteó los retos los principales retos a la hora de retratar la migración y analizó con los participantes algunos ejemplos de coberturas graficas de procesos migratorios tanto en América Latina como en otros lugares del mundo. Iman Moutaouakil fue la responsable de dar cierre con una reflexión colectiva sobre la identificación de los puntos débiles relacionados con los temas desarrollados, asimismo, hizo el ejercicio de diseñar estrategias comunes para paliar deficiencias. Moutaouakil es formadora intercultural que hace uso de la metodología Tecnología de Participación ToP©, reconocida por la IAF (International Association of Facilitators), que incluye enfoques innovadores para la planificación de proyectos, gestión de la calidad, gestión de conflictos, formación de equipos, planificación estratégica, talleres de consenso, etc. De acuerdo a Grippa, “Es necesario que, en todo el mundo, tanto las y los profesionales como las empresas periodísticas e instituciones se propongan hacer un esfuerzo normalizador a la hora de tratar las informaciones que tienen como protagonistas a los colectivos de migrantes; por ejemplo, mediante la difusión de valores positivos y el uso correcto de cierta terminología”, y en ese sentido, el taller se completa con la campaña en las redes sociales #CambiaLaNarrativa que aprovecha estos espacios digitales para concientizar a los actores involucrados y público general sobre el uso correcto de los términos en materia migratoria. Para la ocasión, como parte de los resultados de este foro se elaborará y publicará el “Manual para comunicadores sobre manejo del tema migratorio en los medios de comunicación” que será distribuido a quienes protagonizan los medios de difusión de información.     Por Jessica Mordechay Relaciones Públicas y Medios Sociales

Tendencias globales del desplazamiento forzado

Martes, 30 Julio 2019
Las situaciones de conflicto, persecución, violencia o violaciones a los derechos humanos que se vive en diferentes regiones del mundo llevan a millones de personas a huir forzosa y repentinamente de su tierra natal o su residencia habitual hacia un destino generalmente desconocido e incierto. Dejan sus pertenencias, familias, culturas. A veces, pierden sus vidas en el trayecto. Niños, niñas y adolescentes se vuelven huérfanos por la muerte de sus padres antes de su huida o durante el trayecto de escape. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), establecida el 14 de diciembre de 1950 por la Asamblea General de las Naciones Unidas con el mandato de apoyar a los Estados y coordinar la acción internacional para la protección de los refugiados a nivel mundial, presenta cada año la realidad de los desplazamientos forzosos a través de su informe anual Tendencias Globales sobre el desplazamiento forzado[1]. La versión más reciente publicada el pasado mes de junio, en ocasión del Día Mundial de los Refugiados, puntualizó que se producen 37,000 nuevos desplazamientos cada día; es decir, que 2,3 millones de personas han sido desplazadas forzosamente en el año 2018 para un total nunca visto de más de 70 millones de personas desplazadas en el mundo. Los 70,8 millones de personas incluidos en el informe Tendencias Globales sobre el desplazamiento forzado están integrados por tres grandes grupos. El primero es el de las personas refugiadas, es decir, aquellas que han tenido que huir de su país por causa de los conflictos, la guerra o la persecución. En 2018, el número de refugiados en el mundo alcanzó los 25,9 millones de personas, medio millón más que el año anterior. Esta cifra contiene los cinco millones y medio de refugiados palestinos bajo el mandato de la Agencia de Naciones Unidas para la Población Refugiada de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA, por sus siglas en inglés). El segundo grupo es el de los solicitantes de asilo, es decir, las personas que se encuentran fuera de su país de origen y reciben protección internacional, pero están a la espera de una resolución sobre su solicitud de la condición de refugiado. A finales de 2018 había 3,5 millones de solicitantes de asilo en todo el mundo. El tercer grupo, y más numeroso, con 41,3 millones de personas, lo forman aquellas personas desplazadas a otras zonas dentro de sus propios países, denominadas habitualmente como desplazados internos. La situación más latente del continente americano es la crisis en Venezuela. Conforme a las estadísticas publicadas por el ACNUR de conjunto con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), cuatro millones de nacionales venezolanos han salido de su país a consecuencia de la crisis, convirtiéndose en el país de origen de mayor cantidad de solicitantes de asilo en el año 2018.   Tendencias Globales 2018 datos sobre refugiados que hay que saber Niños y niñas En 2018, uno de cada dos refugiados era un niño o niña. Muchos de ellos (111, 000) se encontraban solos o sin sus familias. Menores de cinco  años Uganda, por ejemplo, registró 2,800 niños y niñas refugiados menores de cinco años solos o separados de sus familias Entornos urbanos Cada vez son más las personas refugiadas que viven en ciudades (61%), en lugar de zonas rurales o campamentos de refugiados. Países ricos y pobres Los países de ingresos altos acogen de media a 2.7 refugiados por cada mil habitantes; los países de ingresos medios o bajos, a 5.8, y los países más pobres acogen a un tercio de todos los refugiados del mundo. Ubicación Cerca del 80% de los refugiados viven en países vecinos a sus países de origen. Duración Prácticamente 4 de cada 5 refugiados han permanecido en situación de desplazamiento durante al menos cinco años. Uno de cada cinco ha estado en situación de desplazamiento desde hace al menos 20 años. Nuevos solicitantes de asilo En 2018, el mayor número de nuevas solicitudes de asilo correspondió a venezolanos (341,800). Probabilidad La proporción de personas en el mundo que son refugiadas, solicitantes de asilo o desplazadas internas se elevó en 2018 a 1 de cada 108 personas. Hace diez años, la proporción era de 1 de cada 160.            Sin embargo, solamente diez países acogen el 60 % de las personas refugiadas del mundo. Turquía por si solo recibe a 3,5 millones de personas refugiadas, siendo el mayor recetor de refugiados. En Líbano, una de cada seis personas es refugiada; y en Jordania, una de cada catorce. Además, la gran mayoría de las personas refugiadas del mundo (85 %) vive en países en desarrollo que enfrentan sus propios desafíos económicos y de desarrollo. Frente a tan acentuada situación de desplazamiento forzoso a nivel mundial, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Gandi, dijo que “ahora más que nunca, ayudar a los refugiados debe ser una responsabilidad global y compartida” con la finalidad de brindar soluciones duraderas a las personas refugiadas. El ACNUR elaboró con diversos actores estatales y no estatales el Pacto Mundial para los Refugiados, por medio del cual ha llamado la atención de la comunidad internacional sobre importantes pasos que se pueden dar: Aliviar las presiones sobre los países que acogen un gran número de personas refugiadas; Mejorar la autosuficiencia de las personas refugiadas; Expandir el acceso a soluciones en terceros países (por ejemplo, reasentamiento y vías complementarias de admisión), y Fortalecer las condiciones en los países de origen que les permita a las personas refugiadas retornar en forma segura y digna. El desplazamiento global continúa creciendo a un ritmo superior a la velocidad con que se encuentran soluciones para las personas que han sufrido desplazamiento y para las causas de esos desplazamientos. En el caso de las personas refugiadas, la mejor solución es poder regresar a sus hogares de manera voluntaria y en condiciones dignas y seguras. Otras soluciones son la integración en la comunidad de acogida o el reasentamiento en un tercer país. Sin embargo, tan solo 92.400 refugiados fueron reasentados en 2018, es decir, menos del 7 % del total de personas a la espera de su reasentamiento. Además, unos 593.800 refugiados pudieron retornar a sus hogares y otros 62.600 se nacionalizaron. Por ello, la invitación a todos es de posicionarse #ConLosRefugiados y proponer acciones concretas para salvar vidas y construir mejores futuros para millones de personas obligadas a abandonar su hogar. Los países y comunidades de acogida que se ven llamadas a responder a ese desafío, así como las poblaciones forzadas a desplazarse, tienen en la oficina del ACNUR un aliado para la construcción de una política de hospitalidad.   División de Comunicación Instituto Nacional de Migración [1]Informe Tendencias Globales sobre el Desplazamiento Forzado fue publicado el 20/06/2019, con datos compartidos por los Estados y oficinas del ACNUR hasta diciembre de 2018. Informe completo disponible en: https://www.acnur.org/stats/globaltrends/5d09c37c4/tendencias-globales-de-desplazamiento-forzado-en-2018.html

20 de junio, Día Mundial de los Refugiados: Mi experiencia como refugiado en República Dominicana

Martes, 30 Julio 2019
A finales de la década de los años 70 fui obligado a dejar mi país para buscar asilo en República Dominicana. Fueron tiempos difíciles. Llegar al país vecino, pero absolutamente extraño a nuestra cultura. Sin los conocimientos básicos para sobrevivir en un territorio ajeno (por ejemplo, el idioma), la posibilidad de conseguir un empleo era prácticamente inexistente. Aun así, tuve que lanzarme a la búsqueda de opciones para sobrevivir. Siendo miembro de la Fuerzas Armadas Haitianas, en mi condición de técnico en enfermería, estuve asignado al Hospital Militar de Puerto Príncipe, donde prestaba servicio. Era un momento duro del régimen de los Duvaliers. Las tensiones políticas iban en aumento. Otros compañeros de mi promoción cayeron en desgracia con el régimen, unos fueron apresados y otros se escaparon al exilio a diferentes países. Un grupo de militares jóvenes tuvimos que salir del país, porque éramos fichados como “militares inquietos”. Al verme próximo a correr la suerte de mis compañeros, no espere lo peor y decidí marcharme hacia el primer territorio donde pudiera resguardar mi integridad física: República Dominicana. ¿Cómo llego a ser refugiado? Cuando llegué a territorio dominicano, no tenía la más mínima idea de qué hacer. Muchos compatriotas haitianos, que huyeron del régimen de Duvalier, vivían como refugiados, protegidos por el Gobierno dominicano. Estos fueron mis primeros asesores y orientadores. Nos acercamos a estos líderes y les contamos nuestra experiencia. Me recomendaron acercarme a la institución que dirigía el programa del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Caritas Dominicana. Al ponerme en contacto con esta entidad de la Iglesia católica, contraparte del ACNUR, inicié los trámites para el reconocimiento de mi condición de refugiado. Al cabo de cierto tiempo fuimos favorecidos con el reconocimiento de dicha condición. Entonces, el acceso al sistema de asilo no era una tarea fácil. El Estado no contaba con una agencia gubernamental para procesar las solicitudes. Cuando Caritas identificaba algunos casos, tenía que esperar la visita de un oficial del ACNUR, que presentaba el caso a la Cancillería que daba el veredicto y canalizaba los documentos de identificación. Algunos avances En la época que ingresé a este país y como estamos hoy en materia de refugiados, hemos avanzado mucho. A diferencia de mi llegada, hoy existe una sociedad civil que monitorea los derechos humanos, incluyendo los derechos de los refugiados. Poco a poco la República Dominicana está construyendo su marco legal al pasar por la adopción del Convenio de 1951 y el Protocolo de 1967 sobre Refugiados, la creación de la Comisión Nacional para los Refugiados (CONARE) mediante el Decreto 1569 del 15 de diciembre de 1983 y su Reglamento mediante el Decreto 2330 de 1984. La actual administración de la República Dominicana está impulsando un proyecto de Ley sobre Refugiados. Estos pasos están orientados a fortalecer la institución del asilo en el país.   No sé con exactitud cuántos refugiados (de nacionalidad haitiana) existen en la actualidad en República Dominicana. Algunos de ellos suelen visitar la Fundación que dirijo. Sabemos de varios que viven en la zona de los Alcarrizos y Palmarejo.   ¿Mi estatus en República Dominicana hoy?   En la actualidad, soy una persona integrada en la República Dominicana. Cuento con un Permiso de Residencia Definitiva. Tengo más de 30 años de casado con una mujer dominicana y tengo varios hijos nacionales dominicanos.   Este ha sido un gran país que me dio la oportunidad de estudiar y graduarme de médico. Por más de 25 años he realizado trabajo en las áreas sociales de la medicina que me ha permitido salvar muchas vidas en el país. La experiencia de ser refugiado ha sido dolorosa en principio, pero con el paso del tiempo pude encontrar la paz y tranquilidad que se me dificultó en mi país de origen, Haití.   Ensayo de Joseph Cherubin Diplomado en Derecho de Asilo y el Estatuto de Persona Refugiada  

Retos y desafíos en la atención a los procesos de desplazamientos internos de tipo forzoso

Martes, 30 Julio 2019
La protección de los refugiados abarca un amplio campo de actividades. Comienza, o más bien debería comenzar, inmediatamente después de que el refugiado haya cruzado la frontera de su país hacia un país de asilo, empezando por determinar si este se encuentra dentro del mandato de las Naciones Unidas y es "elegible" para los beneficios de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951[1] y su Protocolo de 1967[2]. Según el informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) de 2017 titulado Tendencias globales, existen alrededor de 68,5 millones de desplazados por la fuerza en el mundo, 25.4 millones de refugiados, 40 millones de desplazados internos, 19.9 millones de refugiados bajo el mandato de ACNUR, 5.4 millones de refugiados palestinos bajo el mandato de UNRWA[3] y más de 3,1 millones de solicitantes de asilo[4], números cuya tendencia es impulsada al alza por fenómenos políticos, sociales, económicos y naturales. En los datos antes mencionados se puede ver qué el número de desplazados internos asciende a casi el doble de quienes se ven obligados a huir de su país. Por lo tanto, entre los debates actuales sobre el asilo, nuestra intención es visibilizar los retos que esta situación representa, y abarcar los puntos de vista sobre la relación entre los esfuerzos por generar mayores espacios de acción a nivel internacional y las posibilidades de establecer un patrón de trabajo capaz de sostenerse en el tiempo. Desplazados internos El fenómeno del desplazamiento interno ha estado presente a lo largo de la historia de la humanidad. Sin embargo, cuando nos referimos a los debates relacionados con la agenda internacional, debemos decir que este tema no fue contemplado hasta la última década del siglo XX debido a varios fenómenos como el número de desplazados internos y el nacimiento de medios de comunicación de alcance global al final de la Guerra Fría. Las condiciones de los desplazados forzados se constituyen en algunos casos en un problema político y de seguridad que requiere atención internacional, debido a que puede suponer causa de inestabilidad no solo para los Estados afectados, sino también para los países colindantes con un impacto en la estabilidad regional. En el caso específico de las personas desplazadas internamente (PDI), debemos decir que estos son individuos "o grupos de personas que han sido forzadas u obligadas a huir o abandonar sus hogares o lugares de residencia habitual, en particular como resultado de situaciones de conflicto armado o para evitarlos, por causa de violencia generalizada, violaciones de derechos humanos, desastres naturales o causados por el hombre, y que no hayan cruzado una frontera estatal reconocida internacionalmente”(Principios rectores de los desplazamientos internos, 1998).[5] Es importante destacar referente a la protección internacional, que el mandato inicial del ACNUR no contiene de manera específica a los desplazados internos, puesto que estos no han cruzado fronteras internacionales en búsqueda de asilo en otra nación diferente a la propia, aunque en muchas ocasiones huyen por motivos similares a los de los refugiados, donde podemos ver casos de violencia generalizada, guerra, transgresiones a los derechos humanos, entre otros. Los desplazados internos permanecen desde el punto de vista legal bajo la protección de su gobierno, que constituye en ocasiones la causa de su huida. De acuerdo con la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, un "refugiado" es una persona que "[…] debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país; o que, careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos, fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera regresar a él".[6] Un requisito crucial para ser considerado "refugiado" es cruzar una frontera internacional, por lo tanto, las personas desplazadas de sus hogares por la fuerza que no pueden o eligen no cruzar una frontera no se consideran refugiados, incluso si comparten muchas de las mismas circunstancias y desafíos que aquellos que sí lo hacen. Es importante visibilizar este fenómeno puesto que, a diferencia de los refugiados, los desplazados internos no tienen un estatus especial en el derecho internacional, sin derechos específicos de acuerdo con su situación, más allá de algunas directrices y buenas prácticas, al ser el propio término de "persona internamente desplazada" uno puramente descriptivo. A pesar de esta seria limitante, producto de su experiencia acumulada en materia de desplazamiento, el ACNUR apoya, a petición del Estado afectado, los esfuerzos para garantizar la protección de los desplazados internos víctimas de un conflicto, el suministro de refugios de emergencia a estas poblaciones y la coordinación y gestión de los campamentos, y contribuye a la conservación de los derechos humanos de la población afectada, incluidos los principios del derecho internacional humanitario. Esfuerzos multilaterales por abordar el tema En 1997, el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), presentó una agenda de trabajo que contenía pautas para la consolidación del rol de Coordinador de Ayuda de Emergencia (ERC), dentro de las cuales se encontraba el importante tema del desplazamiento interno. Se puede decir que, desde la introducción de esta agenda, la Tercera Comisión de las Naciones Unidas ha destacado regularmente el "papel central del ERC para la coordinación, protección y asistencia” a los desplazados internos (A / RES / 70/165), lo cual constituye un avance importante, puesto que ninguna agencia de las Naciones Unidas es formalmente responsable de estos. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), así como muchas Organizaciones No Gubernamentales (ONG), tienen un papel esencial en la prestación de asistencia y protección a los desplazados internos en una variedad de contextos. Operacionalmente, el ACNUR, como líder del Clúster de Protección Global, ha encabezado la protección de los desplazados internos afectados por conflictos. En este caso funciona de la siguiente manera: El Coordinador Residente de un país, que generalmente está designado como su Coordinador Humanitario (RC / HC) durante una crisis humanitaria, tiene un papel importante que desempeñar para garantizar una respuesta humanitaria integral al desplazamiento interno. El Centro de Monitoreo de Desplazamientos Internos (IDMC, por sus siglas en inglés) y el Servicio de Perfiles de Desplazados Internos (JIPS, por sus siglas en inglés) brindan experiencia y datos esenciales sobre situaciones de desplazamiento interno. El Relator Especial sobre los Derechos Humanos de los Desplazados Internos trabaja para promover los derechos humanos de estos en el sistema de las Naciones Unidas y realiza actividades de promoción ante los Gobiernos y las principales partes interesadas. La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), la cual es una dependencia del Secretariado General de las Naciones Unidas, fue instaurada en diciembre de 1991 bajo la Resolución 46/182 de la Asamblea General. Esta oficina trabaja en estrecha colaboración con los órganos del Consejo de Seguridad, el ACNUR, el PNUD, el Relator Especial sobre los Derechos Humanos de los Desplazados Internos, los organismos del IASC[7] relacionados con la protección y las organizaciones de la Secretaría de las Naciones Unidas para promover la protección y asistencia de los desplazados internos. Un avance importante se dio con la resolución de 2017 sobre la protección y asistencia para los desplazados internos[8], donde la Asamblea General de las Naciones Unidas convocó a los Estados, las entidades de las Naciones Unidas, el Relator Especial sobre los Derechos Humanos de los Desplazados Internos, las organizaciones regionales, las instituciones nacionales de derechos humanos, las ONG y otras partes interesadas para celebrar el 20 aniversario de los Principios Rectores de los Desplazamientos Internos (en adelante, los Principios Rectores) en 2018. Por último, la OCHA está trabajando con sus socios en implementar el Plan de Acción GP20 (2018-2020) para el progreso de la prevención, la protección y la búsqueda de soluciones duraderas para los desplazados internos, donde los miembros del Comité Directivo conformado por ACNUR, ONU OCHA, OIM, PNUD, Christian Aid, DRC[9], IDMC, NRC[10], JIPS, los Estados Miembros, Organizaciones No Gubernamentales y sus consorcios, se focalizan en dar respuesta a las principales prioridades del Plan al generar una agenda de trabajo coordinada que con anterioridad no existía, lo cual representa un importante avance. Conclusiones Dentro del marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se incorporaron los problemas de desplazamiento interno en sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), incluyendo este grupo de manera específica como uno de tipo vulnerable. Esto marca un punto importante de inflexión que busca abordar el problema desde la prevención de las causas que originan el desplazamiento, mejorar las condiciones de vida de las personas que ya han sido desplazadas y enfocar un compromiso de acción más coherente, inclusivo y estratégico entre los actores involucrados y los afectados por el desplazamiento. Los esfuerzos del sistema de Naciones Unidas se dirigen hacia la concreción de planes de acción multisectoriales, y apuntan al apoyo de iniciativas a nivel nacional en torno a cuatro prioridades: desarrollar la contribución de los desplazados internos en los procesos que los afectan; apoyar a los estados para que elaboren y ejecuten leyes y políticas sobre el desplazamiento interno; mejorar los sistemas de recolección de datos y sus análisis y, por último, trabajar en soluciones de tipo duradera para aquellas situaciones prolongadas de desplazamiento interno. Ensayo de Jonathan Palatz y Tzuzzy Sanó Diplomado en Derecho de Asilo y el Estatuto de Persona Refugiada   Bibliografía Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. La Convención de 1951. En: https://www.acnur.org/la-convencion-de-1951.html Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. Refugee Problems and their Solutions. En: https://www.unhcr.org/admin/hcspeeches/3ae68fb918/refugee-problems-solutions-address-dr-gerrit-jan-van-heuven-goedhart-united.html Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (2017). Tendencias globales. En: https://www.acnur.org/5b2956a04.pdf Cauchi, D. Why the asylum seeker debate is missing the point, en http://diasporaaction.org.au/blogs/why-asylum-seeker-debate-missing-point/ Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC). Internal Displacement, en http://www.internal-displacement.org/internal-displacement Cohen, R. (2006). Key Policy Debates in the Internal Displacement Field, en https://www.brookings.edu/on-the-record/key-policy-debates-in-the-internal-displacement-field/ Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, en https://www.acnur.org/5b0766944.pdf Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios. (1998). Guiding Principles on Internal Displacement. En: http://www.internal-displacement.org/publications/ocha-guiding-principles-on-internal-displacement Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios. Internal Displacement. En: https://www.unocha.org/es/themes/internal-displacement Organización Mundial de la Salud (2016). World Refugee Day, en https://www.who.int/life-course/news/events/world-refugee-day/en/ Plan de Acción GP20, 2018-2020 (2018), en http://www.globalprotectioncluster.org/_assets/files/unhcr-gp20-plan_of_action-a5-esp-screen.pdf Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados de 1967, en https://www.acnur.org/5b076dcd4.pdf Protección y Asistencia para los Desplazados Internos, en https://www.refworld.org.es/pdfid/5a9f096d5.pdf Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ACNUR). Desplazamiento forzado, en https://www.acnur.org/noticias/stories/2018/6/5b2922254/desplazamiento-forzado-alcanza-el-record-de-685-millones.   [1] Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951. En https://www.acnur.org/5b0766944.pdf [2] Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados de 1967. En: https://www.acnur.org/5b076dcd4.pdf [3] Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo. [4] ACNUR (2017). Tendencias globales. En: https://www.acnur.org/5b2956a04.pdf [5] Guiding Principles on Internal Displacement (UN, 1998), en http://www.internal-displacement.org/publications/ocha-guiding-principles-on-internal-displacement [6] Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, en https://www.acnur.org/5b0766944.pdf [7] Comité Permanente entre Organismos. [8] Protección y Asistencia para los Desplazados Internos, en https://www.refworld.org.es/pdfid/5a9f096d5.pdf [9] Christian Aid in the Democratic Republic of Congo. [10] Consejo Noruego para Refugiados.

Una mirada de la Comunicación para el Desarrollo al Derecho Internacional de los Refugiados

Martes, 30 Julio 2019
Este 20 de junio de 2019 se suman casi dos décadas desde que en el planeta se celebra el Día Mundial de los Refugiados, fecha que busca sensibilizar y visibilizar desde lo comunicacional y mediático la situación de millones de Refugiados en el mundo. En sí, es un aspecto de carácter mundial que encierra las consecuencias de conflictos o calamidades y convierte a territorios enteros en máquinas expulsoras de personas. Aun cuando la movilidad humana es constante y tan antigua como las civilizaciones mismas, son estos conflictos y/o calamidades las que abren compuertas, encienden alarmas y presentan desafíos a la movilidad humana abrupta, vulnerable y no planificada. El término de la Segunda Guerra Mundial y la posterior activación de la Convención de 1951 sobre Estatutos de Refugiados[1], así como el Protocolo de 1967[2], fijaron un modo de regulación universal sobre un fenómeno que para el contexto de ese tiempo se creía sería temporal y finito, para luego adecuarse en espacio-tiempo a mecanismos más amplios e indeterminados. La Convención del 51, aún con certera vigencia, colocó en el ojo histórico universal la definición de persona refugiada[3] haciendo referencia a aquel ser humano que en un momento determinado necesitaba de la protección de las Naciones Unidas, vale decir, lo que se conoce hoy como Protección Internacional[4]. Para entender estos instrumentos internacionales desde la perspectiva civil o del ciudadano/a común, se hace imperativo conocer sus principios y objetivos centrales, con un enfoque cotidiano y práctico que llegue a las personas que son de interés para ellos, incluso a todos y todas, porque nadie sabe ni se imagina cuándo le tocará ser un refugiado o refugiada. En sus contenidos expresan un significativo número de posibilidades y accesos a derechos basados en principios de protección, definición de quién es o no elegible para dicha protección, así como los mecanismos de exclusión para aquella persona que no la merece o de cesación para quien ya no la necesita; es decir, es amplia en su dimensión y alcance a la hora de otorgarla. Estos instrumentos internacionales que consagran y conforman el Derecho Internacional de los Refugiados están bien concebidos desde otros instrumentos tanto anteriores como posteriores a la entrada en vigor de estos, y que son contemplados para todos y todas por igual cuando se sobrevienen hechos o circunstancias que atentan contra la vida y libertades fundamentales del “Ser Humano”. Cuando una persona o grupo sale o huye de su país de origen o residencia habitual, muchos o una gran mayoría lo hacen sin contar con estos principios y derechos que consagra la Protección Internacional, no importa condición económica, educativa, social de la persona o grupo, la gran realidad es que se convierten en refugiados sin saberlo o imaginarlo. Es en este punto donde los instrumentos y quienes se encargan de operarlos deben, más que activarse como de hecho lo hacen, avivar y concentrar la información hacia ellos y no sobre ellos o de manera muy general. Hay cifras actualizadas sobre cuántos hay, pero no todos los refugiados y refugiadas saben plenamente que lo son. Su situación particular no les da acceso a saber si entran o no en la definición, y es que muchas veces no da tiempo de saberlo. La campaña debe ser permanente; la información debe ser masiva e instrumentada; los instrumentos deben ser abordados desde muchos ámbitos; todos y todas deben saber quiénes y por qué son refugiados o refugiadas, pues nadie sabe cuándo le tocará serlo. Las inquietudes, que por lo general surgen solo cuando ocurre el conflicto, pueden fácilmente abordarse con los grandes movimientos de datos que existen. Es desde la Comunicación para el Desarrollo como herramienta, que puede enfocarse esta situación y enderezar el barco de desinformación que en muchas ocasiones se encuentra a la deriva. Partiendo del concepto más general de la Comunicación para el Desarrollo[5], decimos que esta herramienta les da propósito a los procesos de información continua, aporta de manera previa, concreta procesos de asimilación de información incluso antes de que surja la necesidad de protección. La intención es que, si se está en el escenario, los procesos de identificación sean más proactivos y la DCR sea más expedita y transparente. Es importante expresar que, haciendo uso de las herramientas de comunicación con enfoque de desarrollo, se puede elevar una cultura de información, más directa, previa, clara, para visibilizar de manera real los instrumentos internacionales de protección en este caso para refugiados y refugiadas, y empoderarlos de forma más efectiva. Las posibilidades crecen en la medida que las personas tengan mayor conocimiento y sensibilidad de lo que pueden solicitar, se haría más cercana y certera la necesidad de buscar y recibir protección internacional, bajo la condición de refugiado o refugiada o solicitante de asilo, pues existe y están a disposición amplias conquistas en el Derecho Internacional. En definitiva y como punto de reinicio, comunicar con propósito y previamente es una buena práctica para lograr mejores resultados cuando las personas se empoderen del Derecho que le asiste en el momento que les toca convertirse en un refugiado o refugiada.   Ensayo de Gilna Caldera Diplomado en Derecho de Asilo y el Estatuto de Persona Refugiada   [1] Convención de 1951 sobre Estatutos de Refugiados. Anexo III, p. 51. Manual y directrices sobre procedimientos y criterios para determinar la condición de refugiados. Edición de diciembre 2018. ACNUR. [2] Protocolo de 1967. Anexo III, p. 73. Manual y directrices sobre procedimientos y criterios para determinar la condición de refugiados. Edición de diciembre 2018. ACNUR. [3] Capítulo I. Disposiciones Generales, Art. 1, p. 52. Manual y directrices sobre procedimientos y criterios para determinar la condición de refugiados. Edición de diciembre 2018. ACNUR. [4] https://eacnur.org/blog/proteccion-internacional-la-esperanza-de-millones-de-personas/   [5] http://www.unesco.org/new/fileadmin/MULTIMEDIA/HQ/CI/CI/pdf/communication_form _development_oslo_c4d_pda_es.pdf

El Festival Internacional de Cine sobre Migración abre convocatoria para presentación de películas

Martes, 30 Julio 2019
Esta semana, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) abrió la convocatoria para presentar películas en el Festival Internacional de Cine sobre Migración 2019. El festival, que se lleva a cabo cada año en diciembre en distintos lugares de más de 100 países, es el primer evento cultural del mundo sobre migración. La convocatoria de la Organización de las Naciones Unidas incluye las categorías Largometraje y Cortometraje en todos los géneros: ficción, documental y animación. Los realizadores siempre han considerado la migración como una valiosa fuente de narraciones. Este singular festival brinda a los realizadores y la audiencia de todo el mundo la oportunidad de disfrutar películas sobre migración que entretienen y educan, ya sean historias dramáticas, tristes o de comedia. Es con este espíritu que la OIM lanzó el Festival Internacional de Cine sobre Migración en 2016 con tan solo 30 presentaciones de películas. El año pasado, hubo 784 presentaciones de realizadores independientes en 98 países. Es por eso que el festival es un verdadero fenómeno mundial de cinematografía. La Selección Oficial del Festival de 42 películas para el 2019 tuvo 558 proyecciones en 104 países de todo el mundo, atrajo una audiencia mundial de más de 30.000 personas e inspiró tanto a realizadores como a amantes del cine. “Es un festival increíble. Lo recomiendo ampliamente. La OIM es una organización sensacional con un objetivo importante. Fue maravilloso ver mi cortometraje proyectado en todo el mundo”, dijo el realizador Juan Romero. Se fomentan los debates y paneles luego de las proyecciones, y los organizadores de cada país participante pueden organizar sus propios eventos paralelos, entregas de premios, etc. Para seleccionar un interesante listado de películas a proyectar, se ha abierto la convocatoria de la OIM para presentar películas hasta el viernes 9 de agosto. Para ser considerada, cada presentación deberá cumplir con los desafíos y promesas de la migración así como también con las múltiples y singulares contribuciones que realizan los migrantes en sus comunidades de acogida. Se insta a participar tanto a los realizadores profesionales como a los emergentes. Un comité de profesionales internacionales determinará la Selección Oficial en las siguientes categorías: Largometrajes: se invita a los realizadores que trabajan en todos los géneros a presentar las películas que aborden los temas del festival y que tengan una duración total de más de 41 minutos. Cortometrajes: se invita a los realizadores que trabajan en todos los géneros a presentar las películas que aborden los temas del festival y que tengan una duración total de hasta 40 minutos, con un mínimo de 15 minutos. Solo se tendrán en cuenta las películas presentadas a través de la plataforma designada por el festival, FilmFreeway. Haga clic aquí para acceder al sitio oficial de Festival Internacional de Cine sobre Migración. Reglas y términos Fecha límite de presentación Películas de todos los géneros (largometraje, documental, animación, etc.) y duraciones serán aceptadas hasta el viernes 9 de agosto de 2019. Temas del Festival Todas las presentaciones deberán representar los desafíos y promesas de la migración y las singulares contribuciones que realizan los migrantes en sus comunidades de acogida. Se incentiva también la presentación de películas que aborden las percepciones negativas de los migrantes, desafíen estereotipos y representen acciones positivas y cordiales de y hacia los migrantes. Lenguaje Las películas deberán estar habladas o subtituladas en idioma inglés. Se alienta a incluir subtítulos, incluso si el diálogo es en inglés, a fin de garantizar la máxima comprensión de la audiencia mundial. Las películas en otras lenguas son bienvenidas pero deben contar con subtítulos en inglés. Año de producción Serán aceptadas las películas completadas a partir del 1 de enero de 2006. Derechos Solo podrán presentar películas los individuos con el derecho legal de negociar el uso de la obra. Selección de las películas El festival informará a los candidatos a mediados de octubre si su película ha sido seleccionada. Para cada película seleccionada, el realizador o el responsable de la presentación deberá estar preparado para brindar fotogramas relevantes, un avance de la película, la biografía del realizador, una foto del director de la película y la transcripción del guión para subtitulado. Las películas ya subtituladas para ediciones anteriores del Festival no podrán ser presentadas este año. La presentación de películas es gratuita. Las películas producidas con cualquier apoyo de la OIM pueden participar en la competencia, pero no serán consideradas para recibir subvenciones. División de Comunicación Instituto Nacional de Migración  

Culmina la primera edición del diplomado “Trata de mujeres, niños, niñas y adolescentes”

Martes, 30 Julio 2019
El Instituto Nacional de Migración en alianza con el Ministerio de la Mujer, clausuró el pasado 17 de junio la primera edición del Diplomado “Trata de mujeres, niños, niñas y adolescentes”, con una primera cohorte de 38 participantes certificadas/os. Funcionarias/os provenientes del Ministerio de la Mujer, la Procuraduría General de la República (fiscales), la Procuraduría Especializada en Trata y Tráfico, el Ministerio de Interior y Policía, la División de Asuntos Migratorios del Ministerio del Trabajo, el Consejo Nacional para la Niñez y Adolescencia, el Ministerio de Defensa y la Policía Nacional participaron en este diplomado semipresencial para entender y examinar a fondo el delito de trata de personas y aprender estrategias de prevención, protección y asistencia a sobrevivientes. Asimismo, representantes de organizaciones de la sociedad civil implicadas en procesos de asistencia y protección, como el Centro de Orientación e Investigación Integral; la Asociación Tú, Mujer, de la Fundación Centro Nuestra Esperanza, y las Religiosas Adoratrices, ampliaron su formación y conocimiento de la mano de más de 14 facilitadoras/es entre los que se cuentan expertos nacionales e internacionales de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). La primera edición de este diplomado se concretó gracias al apoyo financiero y técnico de la OIM y la AECID. Recientemente inició una nueva edición. Para más información visitar el sitio: http://enm.edu.do/course/index.php?categoryid=5 División de Comunicación Instituto Nacional de Migración  

Refugio, género y Derechos Humanos

Lunes, 29 Julio 2019
El asilo es una figura que ha existido desde la antigüedad y ha ido evolucionando a lo largo de la historia. Recoge la totalidad de las instituciones vinculadas a la protección internacional de las personas forzadas a huir de su país de nacionalidad o residencia habitual. Los motivos de persecución pueden ser diversos y se encuentran establecidos en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, que supone, junto con el Protocolo Adicional de 1967, el marco legal regulatorio por excelencia del derecho internacional de los refugiados. En su artículo 1.A.(2). se establece que, como resultado de acontecimientos ocurridos antes del 1.º de enero de 1951 y debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país; o que, careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos, fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera regresar a él. Se puede apreciar que en esta definición no se hace alusión al género como motivo de persecución, pero en los últimos años el análisis y el concepto de género y sexo se han contemplado en la jurisprudencia, la práctica de los Estados y la doctrina en el contexto de los refugiados. Así, en la actualidad es comúnmente aceptado que esta puede influenciar o determinar el tipo de persecución o daño causado y el tipo de trato que se les proporciona a las personas refugiadas[2]. 2. MARCO LEGAL Y REGULATORIO En cuanto al marco regulatorio de la protección de los refugiados en al ámbito regional, fue en la Convención de Cartagena de 1984 cuando se amplió la definición de refugiado en base a las experiencias de la región. En esta se establecía, en su conclusión tercera, que la definición de refugiado es aquella que además de contener los elementos de la Convención de 1951 y el Protocolo de 1967, considere también como refugiados a las personas que han huido de sus países porque su vida, seguridad o libertad han sido amenazadas por la violencia generalizada, la agresión extranjera, los conflictos internos, la violación masiva de los derechos humanos u otras circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden público. De esta manera, se añadían otros motivos de persecución en base a los cuales se puede conceder el estatuto de refugiado, aunque el género se sigue sin incluir explícitamente como motivo. Para disminuir las vulnerabilidades y violaciones a los derechos de niñas y mujeres refugiadas, corresponde reflexionar sobre la funcionalidad de los distintos mecanismos de protección de las mujeres y niñas en condición de refugiadas. Es importante tener en cuenta diversos marcos regulatorios internacionales, empezando por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, donde se establece la libertad e igualdad en dignidad y derechos de todos los individuos. De igual manera, a nivel regional, la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre también establece en su artículo II que todas las personas son iguales ante la ley y tienen los derechos y deberes consagrados en esta declaración sin distinción de raza, sexo, idioma, credo ni otra alguna. También, es necesario hacer alusión a la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) de 1979 que reafirma la fe en los derechos humanos fundamentales, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres. De igual manera, se cuenta con el Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia a la mujer y la violencia doméstica, conocido como el Convenio de Estambul de 2011, que supone el primer instrumento legalmente vinculante para prevenir y combatir de forma integral la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica. Estos instrumentos deben ser respetados y aplicados por su carácter legal, así como por razones imperiosas del principio rector en términos de protección de los derechos de los refugiados. Este marco legal ampara la protección de la mujer, pero en contextos de refugio, la doble vulnerabilidad que viven tanto mujeres como niñas y adolescentes se hace más latente. Huyen de sus países de origen por diferentes motivos, que en ocasiones puede verse agravado por cuestiones de género, pero, además, son doblemente vulnerables ante las violaciones de derechos humanos cuando se encuentran en tránsito e, inclusive, cuando llegan a los países de asilo, que principalmente se manifiesta en violencia sexual y física. 3. VULNERABILIDADES Y BRECHAS EN LA PROTECCIÓN DE MUJERES Y NIÑAS EN CONDICIÓN DE REFUGIADAS Según datos de la ONU, alrededor de la mitad de las personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares en todo el mundo, son mujeres y niñas. No tienen la protección de un hogar, de un país, de las autoridades. Muchas veces tampoco cuentan ni siquiera con una estructura familiar. Muchas han tenido que dejar sus casas, sus pueblos y ciudades por la violencia de las guerras, por la persecución política o religiosa o por catástrofes y eventos naturales, entre otros motivos. Algunas tienen que huir de su país y se convierten en refugiadas, otras se trasladan a otros lugares más seguros dentro de sus propias fronteras y pasan a ser desplazadas internas. Todas sufren situaciones de vulnerabilidad. No solo por su condición de refugiadas o desplazadas, sino por cuestión de género[3]. En este sentido, aunque por cuestiones de género pueden verse afectados tanto hombres como mujeres, normalmente son las mujeres las que más se ven afectadas por este motivo. En general, las persecuciones asociadas a género, en cuanto a las mujeres, se agrupan en los siguientes motivos: violencia de género, violencia doméstica y familiar, planificación familiar forzada, orientación sexual e identidad de género, violencia sexual, matrimonio forzado, mutilación genital, feminicidio, esterilización forzada, aborto selectivo, crímenes de honor, castigo por transgredir los valores y costumbres morales, defensa de los derechos humanos de las personas perseguidas por motivos de género, o trata de personas con fines de explotación sexual. También es necesario destacar, que las mujeres y aquellas personas que sufren persecución por cuestiones de identidad de género, normalmente sufren estas persecuciones de mano de agentes no estatales. Una vez que se encuentran en condición de refugiadas, las mujeres sufren formas específicas de violencia. Las formas de persecución y violencia en contextos de conflicto no son neutras en función del género y tampoco lo es la respuesta del entorno. Son esas formas específicas de violencia y la aceptación o connivencia del entorno lo que convierte a las mujeres refugiadas en doblemente vulnerables[4]. La dimensión de género del desplazamiento de personas es un factor esencial que debe ser tenido en cuenta para una respuesta adecuada y efectiva. Las mujeres y las niñas son víctimas particulares de la discriminación y la violencia sexual y de género, tanto de la que huyen, como de la que son víctimas en su camino a buscar refugio y al llegar a los campamentos donde deben ser atendidas y protegidas de todo tipo de violaciones y discriminación[5]. Se citan a continuación algunas de las vulnerabilidades identificadas en informes y textos de Amnistía Internacional  y ACNUR[6], relacionados con las persecuciones por género luego de recibir el reconocimiento de la condición de refugiadas: inexistencia de la perspectiva de género en la Convención de 1951, como ya hemos señalado, lo cual lacera el acceso a justicia y protección en este sentido; escasos  métodos y procedimientos de identificación de casos de violencia sexual y de género, una vez las mujeres y niñas se encuentran en los campamentos de refugiados; falta de voluntad de los estados receptores para robustecer y brindar facilidades para el acceso a mecanismos de protección legal para refugiadas víctimas de violaciones de género. Según datos suministrados por Amnistía Internacional, se han registrado numerosos casos de violencia a refugiadas, las cuales no denuncian por miedo a represalias y estigma social, ya que la carga de responsabilidad de las violaciones es atribuida a las mujeres y niñas, creando vergüenza y estigma en estas. Por otro lado, existen deficiencias en la infraestructura, que provoca hacinamiento, donde mujeres y niñas deben compartir espacio con una cantidad mucho mayor de personas que aquellas para las que las carpas han sido diseñadas; pocas competencias del personal que debe identificar las vulnerabilidades por motivos de género, por lo que las mujeres y niñas no confían en el sistema de protección legal; insuficiencia de recursos y personal, que atienda a las víctimas de violaciones por género; violaciones y abuso de poder del personal de las organizaciones llamadas a velar por la protección de mujeres y niñas refugiadas, dándose caso de transacciones sexuales, cuando se produce un intercambio de ayuda humanitaria a cambio de favores sexuales por parte de mujeres e incluso niñas y adolescentes refugiadas. 4. RECOMENDACIONES GENERALES PARA MEJORAR LA GESTIÓN DE LA PROTECCIÓN DE MUJERES Y NIÑAS EN CONDICIÓN DE REFUGIADAS En este sentido, se plantea necesario fortalecer el sistema de protección internacional de las personas refugiadas, prestando atención especial a las mujeres, niñas y adolescentes refugiadas y a las diferentes vulnerabilidades a las que se enfrentan en sus países de origen, durante el tránsito, y a la llegada al país de asilo. De esta manera, se plantean las siguientes recomendaciones: La infraestructura y los servicios que ofrecen los campos de mujeres y niñas en condición de refugiadas deben responder a las necesidades específicas de atención, tales como: salud, privacidad, higiene y seguridad. Brindar asesoría legal en cuanto al acceso a la justicia de niñas y mujeres que han sufrido violaciones. Sancionar con penas legales a personal de las organizaciones locales y de ONG que hayan perpetrado cualquier tipo de violación contra mujeres y niñas. Reforzar la protección de mujeres, niñas y adolescentes durante los tránsitos a través de la capacitación en defensa de los Derechos Humanos de las fuerzas del Estado encargadas de migración. Concienciar y sensibilizar a mujeres y niñas sobre la importancia de denunciar los casos de violación. Ofrecer asesoría y acompañamiento psicológico a mujeres y niñas víctimas de violaciones. Realizar mesas de diálogo donde participen mujeres y niñas en condición de refugiadas, autoridades, organizaciones locales y ONG para escuchar las preocupaciones y demandas de las mujeres y niñas. Diseñar programas de sensibilización y prevención de violencia de género, donde estén incluidos los hombres. Fortalecer la participación y el empoderamiento de las mujeres y niñas en los campamentos. Desarrollar programas o actividades de protección y prevención de violaciones físicas. Fortalecer el papel de las organizaciones de la sociedad civil y de los grupos de defensa de los derechos de la mujer. De esta manera, las recomendaciones aquí expuestas, que han sido identificadas a través de la consulta y análisis de  informes, reportes y publicaciones de periódicos y otros documentos producidos por organismos internacionales y ONG especializadas en trabajo y acompañamiento de poblaciones de personas en condición de refugio, están enfocadas en fortalecer el sistema de protección internacional de las mujeres, niñas y adolescentes refugiadas para la reducción de casos de vulneración de derechos hacia estas. Algo que es totalmente necesario en un mundo donde todavía las mujeres siguen sufriendo vulnerabilidades múltiples en contextos inseguros para ellas.   Ensayo de Eleanor Ramírez y Dámarit Pérez Diplomado en Derecho de Asilo y el Estatuto de Persona Refugiada         [1] Opinión Consultiva 25/18 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos: El Derecho a Buscar y Recibir Asilo de Conformidad con los Artículos 22.7 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y XXVII de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre.  [2] Directrices sobre protección Internacional: La persecución por motivos de género en el contexto del Artículo 1.A. (2) de la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, y/o su Protocolo de 1967. 2002.  [3] “Día de la mujer: el doble riesgo de las refugiadas y desplazadas”. El País, 8 de marzo 2016. [4] Una doble vulnerabilidad. El País, 12 marzo 2019 [5] La vulnerabilidad de las mujeres refugiadas y migrantes. El País, 7 marzo 2016. [6] Buenas prácticas en materia de edad, género y diversidad de las Américas. 2015.

Desplazamientos forzosos. El caso de las y los refugiados

Lunes, 29 Julio 2019
La migración ha sido una práctica de los seres humanos desde sus orígenes, y es actualmente uno de los temas más relevantes en la agenda internacional. Aunque para muchas personas la experiencia de migrar puede ser gratificante y positiva, para otras se concibe como un proyecto forzoso, por ser la violencia, la persecución y los conflictos en el país de origen las motivaciones de dicho proyecto. Tal es el caso de la persona refugiada, que según la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y el Protocolo de 1967 es aquella que con “fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país”. En atención al alto número de personas desplazadas de manera forzosa, el 20 de junio se conmemora el Día Mundial de los Refugiados, instituido como tal por la Asamblea General de las Naciones Unidas a partir de 2001. Desde 1948 la Declaración Universal de Derechos Humanos contempló como un derecho el refugio y el asilo, y en 1950 fue creado el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), con la misión de proteger a las personas desplazadas y refugiadas. El ACNUR tuvo entre sus primeras tareas apoyar en el reasentamiento de más de un millón de personas en Europa, que aún se encontraban sin hogar después de la Segunda Guerra Mundial. La República Dominicana es signataria de la Convención de 1951 y su Protocolo de 1967. Para dar aplicación a estos, creó en 1983 la Comisión Nacional para los Refugiados (CONARE). A nivel mundial la población refugiada ha experimentado un aumento importante en años recientes, y ha llegado a producirse una situación de crisis en la que contrastan el volumen de refugiados y la capacidad y disposición de respuesta de países de acogida. En la publicación Tendencias globales. Desplazamiento forzado en 2018[1] el ACNUR señala que al finalizar ese año el número de personas refugiadas acogidas bajo su mandato ascendía a 20,5 millones, mientras que 5,5 millones fueron registrados por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA, por sus siglas en inglés). Hablamos entonces de un total de 25,9 millones de refugiados y refugiadas a nivel mundial, la cifra más alta que se ha registrado hasta la fecha.[2] Tanto el volumen como las condiciones bajo las cuales las personas se convierten en refugiadas, hacen de este un fenómeno complejo que trae consigo múltiples retos para la comunidad internacional, empezando por la necesidad de asumirlo como una responsabilidad colectiva y poder ofrecer respuestas integrales. De acuerdo con el informe del ACNUR antes citado, los menores de 18 años constituyeron la mitad de la población refugiada en 2018, más que el 41% de 2009, pero una tasa similar a la de los años previos. Los niños, niñas y las mujeres son los grupos más propensos a la vulneración de derechos. Esta composición demanda que, además de pensar el abordaje de la problemática desde un enfoque de derechos humanos, se incluyan perspectivas como la de género y ciclo de vida. Y más allá de la simple acogida, la respuesta debe pensarse como una cuestión de garantía de derechos, de acceso a un entorno seguro y a servicios de protección social. Aunque en principio se puede pensar que la condición de refugiado/a es algo temporal, en muchos casos suele extenderse. El ACNUR concibe como situación prolongada de refugio “aquella en la que 25,000 refugiados o más de la misma nacionalidad llevan al menos cinco años consecutivos en el exilio en un determinado país de asilo”.[3] Esta definición, aunque no implica que son los mismos individuos los que se mantienen como refugiados, es útil para identificar situaciones de crisis que se prorrogan en países determinados. En 2018 había 15,9 millones de refugiados en situaciones prolongadas.   El panorama antes descrito refleja solo algunas de las problemáticas sobre las que busca llamar la atención el Día Mundial de los Refugiados. El proyecto migratorio de quienes se desplazan de manera forzosa se basa en el miedo y la desesperación. Además de la solidaridad, la atención a esta población demanda compromisos sólidos como el respeto a los derechos y el reconocimiento del otro/ la otra como igual, valores fundamentales de la democracia. Por Bienvenido Barrientos Asistente del Departamento de Investigación y Estudios Migratorios   [1]Informe disponible en: http://www.acnur.org/es-es/stats/globaltrends/5b2956a04/tendencias-globales-desplazamiento-forzado-en-2018.html [2] Es importante señalar que estas cifras no incluyen a los desplazados internos y solicitantes de asilo, que al cabo de 2018 sumaron 41,3 millones y 3,5 millones, respectivamente. Estas poblaciones también dejan su lugar de origen o de residencia habitual a causa de la persecución, la violencia y las violaciones de derechos humanos, por lo que su situación se asemeja a la de la población refugiada, aunque no cuenten con este estatus. [3] Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Tendencias globales. Desplazamiento forzado en 2018, p. 22.  

MIP juramenta a 30 extranjeros como ciudadanos dominicanos

Lunes, 29 Julio 2019
El Ministerio de Interior y Policía (MIP) juramentó como dominicanos a 30 extranjeros procedentes de 12 países, que residían en el país y que cumplieron con los procedimientos para optar por la nacionalidad. En representación del ministro de Interior y Policía, José Ramón Fadul, tomó el juramento el viceministro de Naturalización y Migración, Luis Fernández. El funcionario ofreció las palabras de bienvenida del acto y explicó el marco jurídico y legal establecido en la Constitución de la República Dominicana para obtener la nacionalidad. Los nuevos dominicanos provienen de 12 países, siendo Venezuela el país de mayor representación, con ocho personas, para un 27 por ciento del total de juramentados. En esta oportunidad, 26 personas se juramentaron por el proceso de matrimonio, uno por el proceso ordinario, y tres por ser hijos de naturalizados. De los nuevos dominicanos, 19 son hombres y 11 mujeres, para un 63 y 37%, respectivamente. Además de Venezuela, los juramentados proceden de Cuba, Haití, Italia, España, Palestina, Siria, Holanda, Perú, Rusia, Colombia y Estados Unidos. De la actividad participaron el licenciado Élcido Rafael Amarante, director del Gabinete Ministerial; Ramón Martínez Morillo, director de Naturalización; la licenciada Massiel Aquino, directora de la Oficina de Equidad de Género y Desarrollo. También, Fiordaliza Santana, directora de Recursos Humanos; Richadson Lovius, representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR); Germania Estévez, del Instituto Nacional de Migración, entre otras personalidades. La ceremonia de juramentación, séptima de este año, se celebró en el salón de conferencias del piso 13 del edificio de oficinas gubernamentales Juan Pablo Duarte. Fuente: Metro RD

Instituto Nacional de Migración y Ejército firman acuerdo de colaboración en temas migratorios

Martes, 09 Julio 2019
El Ejército de República Dominicana (ERD) y el Instituto Nacional de Migración (INM RD) suscribieron un acuerdo de cooperación interinstitucional que tiene como objetivo principal colaborar de manera conjunta en la capacitación sobre temas migratorios a los miembros del Ejército en todos los niveles a través de las diferentes escuelas y centros de entrenamientos de la institución, así como a los integrantes de las distintas dependencias, comandos superiores y especializado del ERD, tales como Estado Mayor Coordinador, Especial, Personal. El convenio fue firmado por el mayor general Estanislao Gonell Regalado, comandante general del Ejército, y la doctora Florinda G. Rojas Rodríguez, directora ejecutiva del Instituto Nacional de Migración con el propósito de fortalecer los vínculos de cooperación entre ambas instituciones para la organización conjunta de actividades académicas y la sensibilización, promoción y capacitación dentro de aquellas áreas en las cuales tienen interés manifiesto: derechos humanos, derecho internacional humanitario, migración, emigración, identificación de documentos fraudulentos, dispositivos de seguridad de documento, resolución de conflictos, migrantes en situación de crisis, gestión de fronteras, gestión y gobernanza migratoria, implementación de políticas migratorias, trata y tráfico ilícito de personas y otras que puedan ser consideradas de interés. Con este acuerdo, el ERD y INM RD se comprometen a la elaboración de un plan de acción que contenga la descripción de las necesidades, los requerimientos y el cronograma de actividades conjuntas, así como el calendario de visitas y el suministro de información, etc. En el acto estuvieron presentes autoridades de ambas instituciones, y la firma se realizó en el salón de reuniones de la Comandancia General del Ejército.

PC e INM RD firman acuerdo para desarrollar proyectos vinculados a migración, gobernanza democrática y DDHH

Jueves, 04 Julio 2019
El movimiento cívico no partidista, Participación Ciudadana (PC), y el Instituto Nacional de Migración de la República Dominicana (INM RD) firmaron un convenio con la finalidad de desarrollar proyectos conjuntos de investigación y formación académica relacionados con los temas migratorios, el fortalecimiento de la gobernanza democrática y los Derechos Humanos. La firma, acompañada por actores de ambos organismos, fue realizada por la Dra. Florinda Rojas, directora ejecutiva del INM RD, y el Lcdo. Carlos Ernesto Pimentel Florenzán, director ejecutivo de PC. Mediante este acuerdo, se comprometieron a brindarse asesoría y apoyo en el ámbito académico, investigativo y de planificación mediante el intercambio de especialistas, la realización de estudios y eventos, y la ejecución de acciones formativas dirigidas a entidades públicas y privadas, así como al personal de ambas instituciones e integrantes de la sociedad civil. Acordaron participar en espacios conjuntos de diálogo y concertación, con una perspectiva global desde la realidad nacional, que permita combatir patrones de discriminación y exclusión; asimismo, consolidar el discurso colectivo para fomentar la ciudadanía responsable, el respeto a la diversidad y los derechos humanos. “Con este convenio, reafirmamos nuestro compromiso de impulsar procesos de creación y decisión colectivos para garantizar el ejercicio de la democracia, y acogernos al diálogo y la concertación como medios idóneos para superar los conflictos y buscar soluciones, siempre con apego a la institucionalidad y el respeto a la dignidad, la diversidad y los derechos humanos con el propósito de evitar toda forma de discriminación, promover la igualdad e incentivar la convivencia pacífica en la sociedad”, sostuvo el director ejecutivo de PC, Carlos Pimentel. En ese sentido, la doctora Rojas señaló que “Es indispensable incrementar la cooperación interinstitucional en torno a la investigación social y de políticas públicas para impulsar acciones innovadoras, creativas y viables que aporten soluciones o mejoras a los grandes desafíos sociales, educativos y culturales en materia migratoria”. A partir del acuerdo firmado en la sede del Instituto Nacional de Migración, las partes designaron sendos representantes que, constituidos en equipo de trabajo, velarán por el cumplimiento del convenio y sus propósitos, además de coordinar las acciones para su desarrollo. Sobre Participación Ciudadana Participación Ciudadana es un movimiento cívico no partidista de concertación y presión, fundado el 31 de octubre de 1993. Busca incidir en la reducción de la corrupción y la impunidad mediante la promoción de la transparencia y la rendición de cuentas; contribuir al fortalecimiento institucional del país; afianzar y ampliar la participación, capacidad crítica y de movilización de la ciudadanía a favor de una sociedad democrática y transparente, y colaborar con el reforzamiento del sistema judicial dominicano, haciendo énfasis en el respeto a los derechos ciudadanos y el acceso a la justicia. Sobre el Instituto Nacional de Migración de la República Dominicana El Instituto Nacional de Migración de la República Dominicana (INM RD) es un organismo adscrito al Ministerio del Interior y Policía que tiene como principal responsabilidad llevar a cabo investigaciones sobre las causas, consecuencias e impactos económico, político, social y cultural de las migraciones en la República Dominicana. Fue creado bajo la Ley General de Migración 285-04 mediante el decreto de reglamentación 631-11. La relevancia de su tarea se basa en remitir los resultados de estas investigaciones al Consejo Nacional de Migración para el diseño de políticas públicas migratorias, y la formación de oficiales y supervisores de la Dirección General de Migración a través de la Escuela Nacional de Migración.

Saskia Sassen-Koob, autora del mes

Lunes, 17 Junio 2019
Saskia Sassen-koob (La Haya, Países Bajos, 1947, estadounidense). Creció en Argentina e Italia, estudió en Francia, y domina cinco idiomas. Comenzó su vida profesional en los Estados Unidos. Actualmente es profesora de la cátedra Robert S. Lynd de Sociología de la Universidad de Columbia, pertenece al Committee of Global Thought de dicha institución y es profesora visitante de London School of Economics and Political Science. Es autora de The Global City: New York, London, Tokyo (1991), una de sus obras más importantes, reimpresa y actualizada en 2001; The Mobility of Labor and Capital; A Study in International Investment and Labor Flow y Digital Formations (coeditora). Ha escrito para The New York Times, Financial Times e International Herald Tribune. Está casada con el sociólogo Richard Sennett. Sassen-Koob es experta en la dimensión social, económica y política de la globalización y la sociología urbana. Su ámbito de estudio abarca, además, fenómenos como la inmigración, las ciudades globales y los cambios en el estado liberal a consecuencia de las actuales condiciones trasnacionales. Entre sus principales libros se encuentran: Sociology of Globalization. Territory, Authority, Rights: From Medieval to Global Assemblages. Princeton University Press. Expulsions: Brutality and Complexity in the Global Economy, Harvard University Press. Ha recibido numerosos premios y distinciones, entre los que se destacan varios doctorados honoris causa y el Premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales en 2013. Ha sido elegida miembro extranjero de la Real Academia de Ciencias de los Países Bajos y nombrada Chevalier de l’Ordre des Arts et Lettres por el Gobierno francés.   Bibliografía Este listado bibliográfico está organizado en orden cronológico, y no pretende ser exhaustivo. Las publicaciones recogidas desde 1980 hasta 2014 abarcan artículos en revistas y libros, así como colaboración en otras obras, al realizar esta referencia permite la búsqueda y el acceso a los usuarios a diferentes fuentes de información documental.   Sassen-koob, Saskia (1980). The internalization of the labor force. Studies in Comparative International Development, vol. 15 (4), pp. 3-25. Disponible en: file:///C:/Users/MIGUELINA/Desktop/BF02686445%20sassakia.pdf ------------------ . (1988) The mobility of labor and capital: a study in international investment and labor flow. Cambridge [England]: New York: Cambridge University Press.   ------------------. (1989) Notes on the incorporation of Third World Women in Wage Labour, International Migration Review 23(3): 1147.CMS, New York. ------------------.  (1991) The global city: New York, London, Tokyo. Princeton University Press. ------------------. (1996) Losing Control: Sovereignty in an Age of Globalization. New York: Columbia University Press. --------------------. (2001) The global city: New York, London, Tokyo. 2.a Edition. Princeton University Press. --------------------. (2003A): Global cities and survival circuits, en EHRENREICH, B. y HOCHSCHILD, A. R. (eds.) (2003). Global woman. Nannies, maids and sex workers in the new economy, pp. 254-280. Londres: Granta Books. ---------------------. (2003b): Contrageografías de la globalización: género y ciudadanía en los circuitos transfronterizos. Madrid: Traficantes de Sueños. Disponible en: http://www.acuedi.org/ddata/9217.pdf  --------------------. (2006a.) Territory, Authority, Rights: From Medieval to Global Assemblages. Princeton, NJ: Princeton University Press.  ------------------- .  (2006b). Cities in a World Economy. 3.a Edition. Thousand Oaks: Pine Forge Press. --------------------  . (2007): Sociología de la globalización. Buenos Aires: Katz. --------------------. (2008) Two Stops in Today's New Global Geographies: Shaping Novel Labor: Supplies and Employment Regimens. Disponible en: http://www.saskiasassen.com/PDFs/publications/Two-Stops-in-Today's-New-Global-Geographies.pdf ---------------------. (2013) Inmigrantes y ciudadanos: de las migraciones masivas a la Europa fortaleza. Editorial Siglo XXI. Madrid. ---------------------. (2014) Expulsiones: brutalidad y complejidad en la economía global. Harvard University Press. Referencias https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=1016558 https://urbanage.lsecities.net/ https://lsecities.net/ua/ http://www.saskiasassen.com/ https://www.theguardian.com/international https://es.wikipedia.org/wiki/Saskia_Sassen  

Trabajo infantil en República Dominicana

Lunes, 17 Junio 2019
Las estimaciones mundiales de la Organización Internacional del Trabajo indican que al menos 152 millones[1] de niños y niñas se encuentran realizando trabajos no apropiados para su edad, los cuales laceran su integridad e impiden su desarrollo físico e intelectual. Al menos la mitad se involucra en actividades consideradas dentro de las peores formas de trabajo infantil[2]. En conmemoración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil se precisa recordar que, aunque el mundo ha avanzado hacia su disminución, aun en la actualidad uno de cada diez niños a nivel mundial es víctima de este flagelo. Esta cifra ha decrecido en los últimos 16 años[3]; pero la meta de erradicar el trabajo infantil en todas sus formas, establecida para 2025 en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, está lejos de ser cumplida[4]. La República Dominicana enfrenta importantes desafíos en la lucha por la erradicación del trabajo infantil. El trabajo de las personas menores de 14 años se encuentra prohibido por el Código de Trabajo (artículo 244), salvo excepciones en favor de la enseñanza, el arte y las ciencias autorizadas por el Ministerio de Trabajo. Estas prohibiciones aplican de igual modo para niños y niñas. Sin embargo, en algunas comunidades dominicanas donde se ha investigado este mal[5], se indica que la cantidad de niños involucrados en actividades laborales agrícolas supera al de las niñas[6]. No obstante, es preciso visibilizar que en las comunidades rurales las niñas son empleadas en mayor proporción para la realización de labores domésticas o de apoyo al trabajo agrícola consistentes en “cuidar a otros miembros de la familia –hermanos/as menores y personas ancianas– cocinar, lavar, planchar, traer leña y agua, llevar comida a los campos”[7].    Conforme estatuye la Constitución dominicana, la erradicación del trabajo infantil es declarada del más alto interés nacional. Sus peores formas comprenden la esclavitud, la prostitución, el reclutamiento para actividades ilícitas, o en general cualquier trabajo que dañe su salud, ponga en peligro su seguridad o afecte la integridad moral[8]; pero no todo trabajo realizado por los niños es considerado trabajo infantil. En República Dominicana y en muchas partes del mundo la legislación permite que laboren “en empresas familiares en las que solamente estén empleados los padres y sus hijos y pupilos”[9] siempre que esto no afecte su desempeño escolar y su desarrollo individual. En efecto, como ya fue mencionado, se encuentran prohibidas aquellas tareas que atentan contra su desarrollo e integridad física, psíquica y moral. La Constitución dominicana y la Estrategia Nacional de Desarrollo visualizan a la República Dominicana como una sociedad comprometida con el goce y disfrute de los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes. El futuro de las nuevas generaciones ha de resguardarse por su dignidad intrínseca cuyo respeto afianza la paz social y promueve el desarrollo de capacidades y competencias para un país mejor. Las estrategias y acciones seguidas en contra del trabajo infantil han de continuar fortaleciéndose en todas sus dimensiones. En ese sentido, se identifican acciones importantes como la Hoja de Ruta para hacer de República Dominicana un país libre de trabajo infantil y sus peores formas y los planes estratégicos, los cuales también precisan incluir las perspectivas de los niños/as y adolescentes en contexto de movilidad humana.   Por José J. Castillo Javier Analista de Investigación   [1] Cfr. Organización Internacional del Trabajo. Global estimates of child labour: Results and trends 2012-2016. Ginebra, 2017, p. 11. [2] Ídem. [3] Cfr. Organización Internacional del Trabajo. Global estimates of child labour: Results and trends 2012-2016. Ginebra, 2017, p. 11. [4] Cfr. Organización de las Naciones Unidas. Asamblea General. Resolución 70/01 del 25 de septiembre de 2015. Transformar nuestro mundo: La Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Objetivo 8.7. Nueva York, p. 22. [5] Por ejemplo, en el municipio de Azua, las comunidades Cruce de Las Yayas, Magueyal y Bastidas. En este sentido ver: GÓMEZ, C. Proyecto para la disminución gradual del trabajo infantil en Centroamérica, Panamá y República Dominicana. OIT. Santo Domingo. 2006. [6] GÓMEZ, C. Proyecto para la disminución gradual del trabajo infantil en Centroamérica, Panamá y República Dominicana. OIT. Santo Domingo. 2006, p. viii. [7] Ídem. [8] Organización Internacional del Trabajo. Convenio 182, art. 3. [9] Cfr. Código de Trabajo, art. 246.