La estadística y su aplicación en las migraciones

Lunes, 26 Octubre 2020

La estadística es una rama de la matemática que estudia la frecuencia de un fenómeno o evento determinado, según la primera revista publicada en octubre de 2011 por la Escuela de Estadística de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)[1], la cual hace referencia al origen de la palabra introducida por primera vez en 1749 por Gottfried Achenwall (Godofredo). Este concepto estaba destinado esencialmente al análisis de datos del Estado, y no fue hasta el siglo XIX que el militar británico Sir John Sinclair amplió el concepto al introducir la parte de recolección y clasificación de datos.

En la actualidad la estadística se ha convertido en una herramienta potente para la toma de decisiones en cualquier campo del saber debido a su versátil aplicación. En materia migratoria las poblaciones pueden ser estimadas a través de técnicas estadísticas, como las encuestas que implican una elaboración rigurosa de una muestra representativa de la población objetivo o a partir de las informaciones censales disponibles de cada país.

Los flujos migratorios se caracterizan por una dinámica acelerada de entrada y salida de personas de un territorio a otro, además de aquellas que permanecen en tránsito. Esto implica que las técnicas o métodos estadísticos más avanzados se vean limitados al momento de capturar o estimar con un nivel alto de precisión los tipos de emigración e inmigración que existen. Una segunda limitante para la captura ideal de los flujos migratorios es el manejo del concepto de migrante. Para Micolta León (2005) la migración involucra tres componentes: el tiempo, el espacio y un componente social. Este último, como un factor sine qua non de la migración, es poco operativo a la hora de levantar el dato. Por otro lado, Arango (1985, p.9) considera dos elementos: el desplazamiento, el cual señala debe ser significativo, y la temporalidad, que entiende debe ser relativamente permanente. Este concepto es débil en cuanto a la ambigüedad y rigidez de sus elementos. Sin embargo, a pesar de que no hay un consenso unánime sobre el concepto de migración, la definición más aceptada o por lo menos la más utilizada a la hora de capturar información es la propuesta por el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), el cual establece dos factores fundamentales: el cambio de residencia y el  cambio de territorio políticamente dividido. Con esta definición se hacen más operativos y precisos los flujos migratorios internacionales y los locales a nivel provincial y municipal. Su desventaja radica en que se pierde la oportunidad de captar la migración interna a niveles de desagregación más bajos (barrios, parajes, entre otros).

Si analizamos los censos como fuente primaria y de mayor relevancia de captura de datos de personas migrantes, nos encontraremos con algunas dificultades: la primera, referente a la periodicidad de los censos (en los últimos 60 años se han venido realizando levantamientos cada 10 años), la segunda, en relación con las preguntas incluidas en las boletas censales, las cuales no pueden captar todos los tipos de migración. En el caso de Latinoamérica y el Caribe, por lo regular se utilizan cuatro preguntas tanto para captar migración internacional como migración interna:

 

  • ¿Cuál es su lugar de nacimiento?

Esta pregunta por si sola permite clasificar a la población censada en nativos y extranjeros, además posibilita calcular la migración absoluta sin referencia temporal.

  • ¿Dónde residía usted hace cinco años?

Esta pregunta indaga sobre personas que emigraron en el periodo de referencia. Si se combina con el lugar de nacimiento se pueden estimar los retornados recientes.

  • ¿En qué año o periodo llegó usted al país?

Esta pregunta permite clasificar por periodos la inmigración extranjera.

  • Lugar de residencia fija

Con esta información se puede ver la distribución de las poblaciones migrantes en todo el territorio nativo.

Como se puede observar, cada pregunta por si sola o combinada deja de captar población migrante, por lo cual las estimaciones de dichas poblaciones siempre van a ser subestimadas. Cabe destacar que existen otras preguntas por lo general menos usadas:

  • Nacionalidad o ciudadanía.
  • Lugar de presencia en el momento del censo.
  • Lugar de residencia anterior.
  • Duración de la residencia.

A diferencia de los censos, las encuestas mantienen la dificultad de no proveer información tan desagregada, además de aquellas que implican rastrear o ubicar a la población objetivo; sin embargo, cuenta con ventajas en comparación con los censos: menor tiempo y costo en las fases de levantamiento y procesamiento de datos, un abordaje más robusto de la población objetivo y una periodicidad de aplicación mucho menor. En 2006 el Instituto Nacional de Estadística (INE) de Uruguay, a través de la Encuesta Nacional de Hogares Ampliado (ENHA), trató de estimar la población de emigrantes mediante métodos indirectos, es decir, preguntando a los entrevistados acerca de los parientes en el exterior. El riesgo de utilizar estos métodos está dado en que se puede subestimar de manera significativa la población de emigrantes. En 2011 la Oficina Nacional de Estadística (ONE) de República Dominicana incluyó en la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR) un módulo de migración que abarcaba tanto las emigraciones como las inmigraciones. En 2015 se volvió a incluir, pero solo se consideró la población de inmigrantes, probablemente por la complejidad que implica captar población emigrante desde el país de origen. En ese sentido, en 2012 la ONE puso en marcha la primera Encuesta Nacional de Inmigrantes (ENI), la cual busca tener información intercensal en términos de población inmigrante, por lo cual la propuesta de su periodicidad es cada 5 años. Actualmente cuenta con dos entregas: una en 2012 y otra en 2017.

En definitiva, la estadística por si sola no es suficiente para tener información precisa de los flujos migratorios, así como mediciones periódicas a corto plazo. En tal caso, puede ser más eficiente considerar un sistema de estadísticas migratorias conformado por al menos cuatro componentes fundamentales: los censos, las encuestas especializadas, los registros administrativos y la integración de estadísticas internacionales que permitan estimar las poblaciones emigrantes.

 

Anderson Santana

Analista Cuantitativo de Estadísticas Migratorias

Departamento de Investigación y Estudios Migratorios

 

[1] https://drive.google.com/file/d/0B4OZXbemInD_SFpOY0REMXc4S3M/view