Voces de mujeres migrantes

Martes, 09 Enero 2018

Lunes, 07 Marzo 2016 19:28

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el Instituto Nacional de Migración obtuvo la percepción de algunas migrantes sobre cómo ven el rol de las mujeres en la migración y qué opinan sobre uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de tener un planeta 50/50 igualitario en oportunidades para hombres y mujeres.

Son todas ellas mujeres valientes que tomaron una decisión de buscar mejores oportunidades para ellas y sus familias; o incluso para proteger sus vidas. En algunos casos como refugiadas, en otros alentadas por encontrar mejores opciones económicas, por reunificación familiar o por traslado de trabajo.

Yira, colombiana refugiada; Raphaelle ciudadana haitiana; Ylemis e Ivrance, descendientes haitianas; Estrella del Mar, inmigrante española; Doris, ciudadana venezolana; Ramona Hernández, investigadora y catedrática dominicana en Estados Unidos, nos aportaron sus vivencias y su tiempo para conmemorar este día desde la perspectiva de género y migración.

IVRANCE MARTINE
Dominicana de ascendencia Haitiana – Investigadora social y educadora

Para Ivrance, ser mujer migrante representa una oportunidad de enfrentar la vida, con firmeza, voluntad, fuerza aprovechando las oportunidades y enfrentando las vicisitudes. Como mensaje para el resto de mujeres migrantes, manifiesta que como seres humanos no pueden apartar la vista de sus objetivos. “Sí se puede y se puede haciendo lo correcto. La mujer no debe limitarse. Continuemos la lucha por la igualdad”.

De niña tuvo experiencias discriminatorias por su color de piel y por su origen. Pero eso no fue impedimento para superarse y llegar a ser hoy un ejemplo para niñas que como ella llegan a este país en busca de mejores condiciones de vida. “Fui vendedora de maní en la calle para poder costearme mis estudios. Esas vivencias me dieron fuerzas para seguir adelante, formarme como profesional y ayudar a otras migrantes haitianas y dominicanas, educándoles sobre salud sexual y reproductiva, acompañamientos a hospitales, y representar en dos ocasiones a la República Dominicana en los EE.UU”.

Considera que aún el camino es difícil y con obstáculos para llegar a tener una sociedad con igualdad de género, “pero nunca imposible. La educación juega un rol importante en lograr la meta de una igualdad 50/50”.

YLEMIS JEAN
Dominicana de ascendencia Haitiana - Asistente social sector Salud

Ylemis declara orgullosa su ascendencia haitiana. “Ser descendiente me permite tener el dominio de dos idiomas, relacionarme con dos culturas y a la vez vivir estas realidades que no son imaginarias, sino parte de mi historia de vida”.

Lleva 14 años prestando servicio en el sector de la salud como asistente social y traductora de creole, donde a través de la traducción logra que menos mujeres migrantes haitianas estén vulnerables por falta de orientación. “En representación de una ONG Dominicana he tenido la oportunidad de capacitar en el área de manualidades a más de 100 mujeres en Haití”.

Una de los aspectos más importantes para ella como mujer migrante es transmitir los conocimientos y poder brindar educación a las nuevas generaciones: “Los conocimientos, la educación no pesan, podemos cargarlos donde quiera que nos movamos. Necesitamos seguir trabajando duro encaminando a los hijos a ser hombres y mujeres con valores, conocer más sobre nuestros deberes para poder reclamar nuestros derechos”.

YIRA BOLAÑOS ARTURO
Colombiana Refugiada –Fundadora Lazos de Dignidad 

“Llevo 3 años en la Republica Dominicana, como refugiada. Esta realidad me motivó a mí y a otros refugiados a crear la Fundación Lazos de Dignidad, para encaminar y asesorar a esas personas que sin importar su nacionalidad, salen de sus países por una situación de peligro”.

Yira conoce varias historias y realidades de personas refugiadas que llegan al país en busca de asilo. “En noviembre del año pasado tuve el honor de ser la primera mujer refugiada en obtener toda la documentación necesaria para rehacer mi vida y aportar a este país que me ha acogido.

Reconoce que este es uno de los logros es gracias al trabajo continuo desde su fundación, tocando puertas y buscando apoyo. Su aporte se ha centrado en capacitar a las personas refugiadas para que no caigan en actos delictivos.

El mensaje de Yira para las mujeres migrantes es que nunca pierdan las esperanzas. “La persistencia nos permite lograr muchas cosas, tejiendo esperanzas para nosotras y nuestras familias. Hay que trabajar para que la igualdad de género sea una realidad antes del 2030”.

DRA. RAMONA HERNÁNDEZ
Dominicana en EE.UU. – Directora del Instituto de Estudios Dominicanos de City University of New York (CUNY)

Años de investigación y de ser catedrática en universidades americanas, han posicionado a la doctora Ramona Hernández como una de las investigadoras más estudiosas sobre la influencia de la diáspora dominicana en Estados Unidos. Según la socióloga, los conteos del censo oficial dicen que en este país residen 1.5 millones de dominicanos, donde 4 de cada 10 son nacidos en los EE.UU., “población que crece de manera agresiva, en comparación con migrantes de otros orígenes hispanos”, según Hernández.

Es así como la diáspora dominicana en Estados Unidos ha creado asociaciones culturales e históricas, y la influencia de la mujer ha sido notoria en todos los ámbitos. “Hoy en día encontramos varios monumentos públicos que han sido nombrados en honor a dominicanos trascendentales, logrado a través de la lucha de las mujeres dominicanas emigrantes que deseaban recordar la historia y valores dominicanos”.

Así mismo, los hallazgos de sus estudios hacen validar esta afirmación que pone en relevancia la importancia del rol femenino de las dominicanas en el país norteamericano: “Detrás de cada político dominicano que ha sido nombrado o reconocido en los EE.UU podemos encontrar una mujer, una líder comunitaria que conecta con sociedad, siendo un ente fundamental en el arraigamiento de la sociedad dominicana en los EE.UU”.

Desde que arribó a los Estados Unidos en un proceso de reunificación familiar, la doctora Ramona Hernández tuvo que trabajar el triple de lo que le hubiese costado a otra persona, por la desigualdad de género. “Fui la primera persona de origen dominicano en trabajar como assistant profesor en la Universidad de Massachusetts”. Hoy es directora del Instituto de Estudios Dominicanos de la City University of New York (CUNY) alojado en el City College de Nueva York, es profesora de sociología en City University of New York (CUNY) y autora de textos pioneros en materia de migración, trabajo y estudios sobre los dominicanos en Estados Unidos. Considera que la mujer migrante tiene un rol importante en cultivar en sus hijos los valores que trae consigo pues considera que “el mundo moderno descansa en las espaldas de los inmigrantes”.


RAPHAELLE FRANCOIS
Haitiana – Bailarina profesional 

Para Raphaelle, ciudadana haitiana, la discriminación es inaceptable en cualquiera de sus formas. “Las personas no somos ni más, ni menos, pero sí iguales en nuestras propias diferencias.”

Siente una gratitud muy especial a nuestro país por las oportunidades que le ha brindado. “La República Dominicana me ha permitido desarrollarme profesionalmente y crecer personalmente. He podido de manera muy satisfactoria hasta ahora atender a mi familia y realizarme en mi trabajo.”

Define a la mujer migrante como una persona determinante en el cumplimiento de sus metas. “Creo que de forma muy intuitiva la mujer que ha migrado lo ha hecho justamente porque sabe lo que quiere y está decidida a encontrarlo. La situación de migrante no siempre es la misma, pero tiene en común la búsqueda de un mejor mañana.”

DORIS CHIRINOS
Venezolana. –Administradora de Empresas

Doris no solo es administradora de empresas sino madre de dos niñas una de ellas, dominicana. Por esa y otras muchas razones, siente que el país le ha brindado oportunidades personales y profesionales. “Este viaje enriquecedor de migrar a la Republica Dominicana empezó hace 5 años y todos los días encuentro motivos para estar agradecida por estar aquí.”

Reconoce que el trabajo con su colonia venezolana le ha traído experiencias invaluables sobre todo en la solidaridad entre sus compatriotas y también para aportar a la sociedad dominicana. “He sido parte de la experiencia de integración con la comunidad venezolana en la Republica Dominicana, estrechando lazos entre los dos países y sus habitantes. Siempre encuentro razones para justificar que somos una sola raza”.

Doris está consciente que la necesidad de movilizarse es inherente al ser humano. “La humanidad está en constante cambio, y lo que hoy está bien, mañana puede cambiar y puedes encontrarte en la necesidad de migrar a otro lugar que te permita ver las oportunidades desde otra perspectiva. Por eso para ella está claro, que “no existen fronteras para ser mejores seres humanos.”

El mensaje de esta venezolana consiste en seguir cultivando los valores familiares para el logro de ese planeta 50/50 igualitario. “Todas las mujeres tenemos los mismos derechos de ser escuchadas y respetadas. Cultivando los valores de la familia y el bienestar colectivo”.

ESTRELLA DEL MAR TENA GRACIA
Española - Licenciada en Ciencias Ambientales

Para Estrella del Mar, ser inmigrante representa seguir sus sueños, más allá de razones de peso que la ataban a quedarse en su país de origen. “Esto para mí supuso mucho esfuerzo, reflexión, diálogo y romper creencias”.

Esta ciudadana española se siente afortunada porque en el país se ha valorado su formación. Como consultora ha podido desarrollar su profesión. “En la RD se ha valorado mi experiencia a la hora de encontrar trabajo. Aunque hayan sido temporales, han sido de mi área y me han hecho sentir realizada”.

“Mi mensaje para las mujeres migrantes es que luchen por sus deseos, sueños y metas cuestionando las creencias sociales que le “dicen” lo que deben hacer”. Según su posición, para que mujeres y hombres tengan las mismas oportunidades debe haber un fuerte cambio cultural. ”Debemos reconocer que vivimos en una cultura patriarcal y machista (no solo en la RD por supuesto) y debemos aportar desde nuestro propio lugar como mujeres para que los cambios se den”.